3. Regiones naturales y Geografía humana.

 Geografía Lección 3

Regiones naturales y Geografía humana.

  • Las regiones naturales y sus características

Antes de adentrarnos en la influencia que tuvo el hombre en la modificación excesiva de los ecosistemas, revisemos cuáles son las diferentes regiones que componen el planeta, pues, como hemos revisado en el curso, cada espacio tiene diferentes características y recursos.

Primero que nada, estas regiones están delimitadas por su flora, su fauna, su relieve pero el factor de más peso es el clima, el cual se va a categorizar de acuerdo a la temperatura, la cantidad de precipitación, la presión atmosférica, el viento, la humedad, la altura con respecto al nivel del mar y la lejanía con los cuerpos de agua. De ese modo, las regiones naturales las clasificamos principalmente en:

Sabana: La solemos encontrar al norte y sur de la selva ecuatorial, tiene un periodo de escasa o nula lluvia y otro con abundante.

Bosque: Predomina la alta vegetación, dificultando la entrada de luz. Suelen estar después de los trópicos hacia los polos.

Desierto: La lluvia es escasa, así como la vegetación y la fauna. Suelen estar a la altura de los trópicos.

Tundra: Se concentran hacia los polos, la vegetación también escasea y la precipitación es abundante.

Pradera: Territorios semi secos, vegetación media pero abundante fauna. Depende mucho del relieve.

Selva: Tiene más diversidad de flora y fauna, se ubica a lo largo de Ecuador, muchas lluvias y calor, lo que se refleja en humedad.

En el caso de México, a pesar de que cuenta con una biodiversidad muy amplia y un territorio muy grande, su posición geográfica no le da variedad en cuanto a regiones naturales, ya que la mayoría son bosque seco, pradera, desierto y selva.

Las actividades económicas de la población de cada región dependen totalmente de los recursos de que provee su región natural, ya que distintas condiciones ambientales generan distintos recursos.

La sabana, para iniciar, es predilecta para la agricultura, la ganadería y la caza de animales salvajes; por otro lado, el bosque es evidente que la extracción masiva de maderas y frutos es su fuerte. El desierto por su parte, cuenta con minas abundantes; también se aprovecha la energía solar, eólica y petrolera.

La región de la tundra tiene importantes yacimientos de petróleo y la pesca es muy redituable, mientras que la pradera subsiste con las planicies que son aprovechadas para la agricultura y la ganadería, así como la energía del sol y del viento. Para finalizar, la selva alberga maderas de gran calidad, algunas minas y los ríos producen energía.

  • Alteración humana en las regiones naturales

La acción humana, la sobrepoblación y la invasión a los ecosistemas por el aumento de la urbanización ha desgastado al planeta. Dichas afectaciones las vemos reflejadas por ejemplo en:

  • Contaminación del aire y del agua: Los dos recursos más importantes para la vida se ven reducidos en su calidad, lo que nos afecta a quienes hacemos consumo de ellos.
  • Erosión del suelo: El suelo pierde propiedades fértiles, se fragmenta y tiende a desgajarse por su fragilidad.
  • Escasez de recursos: Más personas implican explotar más recursos, muchos de los cuales son limitados o lentos de regenerar, causando que muchos seres se queden sin ellos.
  • Deforestación y desertificación: Territorios desérticos con menos propiedades ambientales, ganan terreno ante antiguos bosques que proveían de oxígeno.
  • Extinción de especies: Animales y vegetales son consumidos en exceso o sus condiciones de vida se alteran, causando su muerte masiva.
  • Desequilibrios ecológicos: Modificar las cadenas de las regiones puede producir plagas o escasez de especies, así como invasión de otras más.
  • Efecto invernadero: El exceso de calentamiento global producido por la emisión de gases dañinos, altera la temperatura de la Tierra.

Todas estas consecuencias negativas son resultado, en su mayor medida, por el desmedido aumento en la emisión de gases contaminantes, la cual ha venido desde hace trescientos años a la fecha, aproximadamente a partir de la Revolución Industrial. El exceso en las emisiones de gases contaminantes pues la combustión fósil, los incendios, la ganadería y la agricultura en masa producen una alta cantidad de gases como CO2 (Dióxido de carbono), CH4 (Metano), N2O (Óxido nitroso) y O3 (Ozono), así como fluorocarbonados.

La gran cantidad de estos agentes contaminantes produce el efecto invernadero donde los gases impiden que el calor de la tierra sea expulsado, de modo que las altas temperaturas se encierran por debajo de la atmósfera.

Este efecto invernadero acelera un fenómeno más grande, el calentamiento global que consiste en que la temperatura promedio de la tierra sube, causando deshielo en los polos, sequías, alteración de las corrientes marinas, de las migraciones y desajustes en las estaciones.

Otra consecuencia de gravedad es el adelgazamiento de la capa de ozono. Debemos recordar que la atmósfera cuenta con varias capas y la de ozono es de las más importantes pues refleja gran cantidad de los rayos ultravioleta (UV) que el sol envía a la tierra, los cuales son perjudiciales para la vida.

La emisión de gases dañinos van desgastando esta capa, disminuyendo su grosor o incluso causando una apertura, lo que causa una mayor entrada de estos rayos UV. En fauna terrestre y humana, causa problemas en la piel y ojos; en flora y fauna terrestre, además, altera los códigos genéticos. En el mar, por otro lado, es mortal para la micro fauna, alimento de otras especies, desequilibrando la cadena alimenticia.

  • Contaminación, sobreexplotación y desperdicio del agua

Junto al aire, el agua es fundamental para la vida y no contar con este recurso en un estado de buena calidad, será perjudicial para la especie humana. La contaminación del agua la podemos definir como la “alteración física, química o estructural de los cuerpos de agua, que afecte a los seres que dependen de ella”.

Sus principales fuentes de su contaminación son:

  •  Desagües industriales y domésticos.
  •  Pesticidas y contaminantes que traspasan por el subsuelo.
  •  Deforestación: impide la retención de líquidos.
  •  Usar ríos y mares para verter basura.
  • Derrame de combustibles en cuerpos de agua.

Por otro lado, la sobreexplotación del agua se refiere al exceso del recurso en sectores industriales o para el propio consumo humano debido a la sobrepoblación. Industrias como la ganadera, textil, papel, alimentos, tecnología y minería usan exorbitantes cantidades de agua; y el desperdicio de agua que es más dado a nivel doméstico y con prácticas individuales, pues actividades que esencialmente requieren poca agua o un uso medido de ella, no tienen correcto cuidado.

No obstante la industria petrolera también representa un peligro para los cuerpos de agua y su biodiversidad, siendo dos los principales factores de riesgo: Riesgo de incendio, provocado por fallas en la extracción, almacenaje o transporte de material inflamable, causando contaminación al aire; o bien riesgo de derrame, en el que peligran los cuerpos de agua de ser contaminados por el petróleo y sus derivados, causando un fenómeno llamado “Marea negra”.

  • La población y sus dinámicas

La población se concentra de acuerdo a muchos factores, siendo las condiciones geográficas la más importante. La cultura, la actividad económica y la situación política también influyen, pero sin duda el relieve, el clima y otros factores del entorno conducen a la población a tener zonas altamente pobladas. Los seis países más poblados del mundo, concentran más de la mitad de la población. Actualmente existe una cantidad de 7,800 millones de habitantes.

México no es la excepción y las zonas más densamente pobladas están dadas por la geografía y por la actividad económica, con 128 millones de habitantes, la mayoría en la zona del valle de México, aunque existen otros puntos de alta población en las capitales estatales de mayor envergadura.

La población ha aumentado súbitamente en los últimos 200 años, a raíz de las mejores en la calidad y esperanza de vida, la urbanización, el aumento de cobertura de bienes y servicios y la facilidad de movilidad poblacional; pero las consecuencias han rebasado estos puntos favorables.

Cubrir las necesidades de esa población ha implicado una sobre explotación de los recursos de la tierra, causando desgaste de los ecosistemas e invasión humana. Además, esto se acentúa debido a que la globalización empuja el fenómeno del consumo desmedido.

El proceso que más se ha acentuado en los últimos cien años es la migración, la cual podemos definir como el proceso de movilización masiva de población, la mayor parte de esa, con intenciones de residencia permanente. Podemos dividirlo en emigración siendo el fenómeno de expulsión poblacional que tienen países, principalmente subdesarrollados, como Centroamérica o África; y la inmigración, que es el fenómeno en países, mayormente desarrollados, de recibir importantes cantidad de personas, por ejemplo, Europa o Norteamérica.

Estos movimientos son impulsados por variadas razones, por ejemplo:

  • Económica: La más común de todas. Buscan mejorar sus ingresos para un posible retorno, financiar a sus familias o buscar residencia fija.
  • Política: La persecución ideológica o la guerra han empujado a grandes cantidades de gente a cambiar de asentamiento.
  • Por desastre natural: Fenómenos de la naturaleza destruyen las viviendas o acosan constantemente a la población; quien tiene oportunidad, lo deja.
  • Socio-cultural: La búsqueda de nuevas experiencias o los lazos con personas extranjeras, llevan a muchos individuos a buscar nueva residencia internacional.

En cambio sus consecuencias se reflejan en la pérdida de la identidad de origen, o bien, una diversidad cultural en el país receptor, lo cual influye a largo plazo en movimientos sociales y creación de leyes.

Existen dos tendencias en la migración. Una geografía/histórica que consiste en ir de sur a norte debido al acelerado crecimiento de las zonas de ese hemisferio; y otra económica de espacios rurales a urbanos, impulsada por la calidad de vida y la pérdida del valor del trabajo rural.

Comentarios